Calefacción del Hogar
Existen múltiples
opciones a la hora de decidirse por un sistema de calefacción,
pero antes de decidir, hay que tener en cuenta algunas cuestiones.
Disponibilidad del Combustible
Para poder consumir cualquier fuente de energía de suministro
continuo, es necesario que la vivienda esté situada en
una zona donde haya red de distribución, y que disponga
de acometida (llave de edificio). Además se deberá
realizar una instalación que transporte el combustible
desde la red hasta la vivienda. Esta instalación la deberá
ejecutar una empresa instaladora autorizada por la Consejería
de Industria.
Si se opta por un combustible a granel o en botellas, habrá
que tener en cuenta el servicio de reparto, su frecuencia y la
accesibilidad de los vehículos de transporte a la vivienda.
Del mismo modo, hay que tener en cuenta la climatología
de la zona, ya que si hay nevadas frecuentes, habrá que
tener en cuenta las interrupciones de suministro debido a la inaccesibilidad
de los camiones o furgonetas de reparto.
Zona Climática
Cuanto más fría sea la zona más necesario
será un sistema que mantenga el calor constante; si la
zona es más cálida, bastará con (y probablemente
sea más rentable) un sistema que caliente de manera puntual.
Necesidades Propias de la Vivienda y de sus Habitantes
El sistema de calefacción más adecuado dependerá
también del espacio disponible en la vivienda, de la necesidad
o no de alternar el aparato productor de calor con otro productor
de agua caliente o tener ambos servicios unidos en uno único.
También dependerá del uso que se haga de la calefacción
(las horas que se esté en casa) y la edad de los miembros
de la unidad familiar.
Costes Directos e Indirectos
Para poder analizar y comparar precios, habrá que tener
en cuenta además de los costes económicos (precio
del combustible y consumo estimado), los costes de uso (como la
carga de elementos pesados, el espacio perdido en almacenamientos,
las interrupciones de suministro...).
El mantenimiento posterior que va a necesitar el sistema de calefacción
que elijas es otro punto importante a considerar ya que será
un gasto para toda su vida útil. También recomendamos
analizar el coste de la inversión inicial en instalaciones
necesarias para poder consumir y su rentabilidad por el uso posterior.
Si se opta por un combustible canalizado, podremos elegir la tarifa
que mejor se adapte a nuestros hábitos de consumo tanto
en gas natural como en electricidad.
Calefacción
a gas
Calefacción
continua, uniforme y a bajo precio para los que disponen de suministro
de gas natural
Para disfrutar del calor de tu hogar de una forma continuada
y uniforme, aprovechando las ventajas económicas que te
ofrece el gas natural, únicamente necesitas una caldera
que caliente el agua y unos radiadores que repartan el calor.
Y si también deseas disponer de agua caliente sanitaria
con el mismo aparato, sólo debes tener en cuenta que tu
caldera tiene que ser una caldera mixta.
Hilo
radiante
La radiación
por suelo es una buena opción para los edificios de nueva
construcción, por las ventajas que presenta tanto estéticas
y de espacio, como por las económicas que permite obtener
gracias a la tarifa nocturna eléctrica y a la ausencia
de mantenimiento. Este sistema consiste en la instalación
en el forjado del hormigón de cables, láminas o
paneles calefactores, que desprenden calor a la vivienda sin ser
vistos. Con ellos se puede obtener una temperatura base a bajo
precio, al poder acumular calor en la estructura durante la noche,
aprovechar las ventajas económicas de la tarifa nocturna,
y alcanzar una temperatura de confort al actuar también
como sistemas de calefacción directa durante el día.
Es el sistema más confortable al repartir el calor uniformemente
por todo el suelo o techo y no resecar el ambiente. Con este sistema,
podemos elegir la temperatura ambiente de cada estancia independientemente
de las demás
Calefacción
Central
El gas natural
es una buena opción para los sistemas de calefacción
centralizados en edificios. Con ellos todo el edificio disfrutará
de calefacción sin interrupciones y al instante, y sin
necesidad de disponer de un espacio para la caldera en cada vivienda,
ya que es una única caldera la que centraliza el calor
y lo reparte a todos los radiadores del edificio. El sistema de
calefacción central a gas resulta especialmente adecuado
para los edificios que ya disponen de sistemas centralizados y
que funcionan con otro tipo de combustible. El cambio de estos
sistemas a gas natural, requiere de una instalación que
no presenta ninguna dificultad y que reportará a todos
los propietarios del edificio importantes ventajas económicas,
además de que estarán contribuyendo conjuntamente
al cuidado del medio ambiente.
Convectores
y Paneles radiantes
Los convectores
son una buena opción para los que deseen un sistema de
calefacción eléctrica con bajo precio coste de instalación
y que no requiera de ningún tipo de obra para su instalación.
Es un sistema de calefacción directa que permite obtener
al instante la temperatura deseada mediante un termostato que
incorpora el aparato. Los paneles radiantes por otro lado, son
envolturas metálicas lisas, más estrechas que los
convectores, que emiten la mayor parte del calor por radiación.
Con ellos también se podrá obtener la temperatura
deseada al instante, aunque son de mayor tamaño y precio
que los convectores.
Placas
solares y ventiloconvectores
Para viviendas
donde las necesidades de calor son puntuales. Estos dos aparatos,
que requieren de electricidad para su funcionamiento, son recomendables
para aquellos espacios de ocupación intermitente. Para
cuartos de baño y como aparato de calefacción de
apoyo en su modalidad portátil, opta por los ventiloconvectores.
Agua
caliente
Una de las
necesidades ineludibles que debe satisfacer una vivienda es la
de proporcionar a sus usuarios un sistema que permita disponer
de agua caliente. Los métodos de producción del
agua caliente sanitaria varían mucho, en función
de la fuente calorífica y del sistema que se utilice, pudiendo
ser, además, centralizado o individual para cada hogar.
Gas individual
Disfruta en tu hogar de agua caliente de una manera sencilla,
segura e independiente.
Podrás disponer de agua caliente sin límites con
una temperatura estable al momento.
Existe una amplia gama de sistemas para adaptarse a las necesidades
de tu vivienda, solo tienes que elegir el aparato adecuado.
Gas Central
Tendrás agua caliente de la forma más cómoda
y sencilla. Olvídate del mantenimiento, con una instalación
de agua caliente centralizada reducirás notablemente los
costes y aumentarás las condiciones de seguridad
Electricidad
Con una sencilla instalación puedes tener el agua caliente
al mejor precio, consigue el máximo confort en tu hogar
mediante termos, calentadores ó termo acumuladores.
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