Cocina
Cocina
a gas
La cocina
de fogones alimentada por gas natural es el elemento imprescindible
para los amantes de los platos elaborados, y la cocina tradicional.
La llama y el calor son instantáneos, la llama azul se
regula manualmente, sólo con verla podemos calcular la
intensidad de calor que estamos aplicando.
Con el fuego, la potencia de la llama y su ausencia de inercia
evitan el recalentamiento y reducen el tiempo de precalentamiento,
reduciendo así el consumo de energía. Además,
al apagar el fuego, el calor se detiene al momento, evitando así
desbordamientos y excesos de tiempo de cocción.
El gas natural, al producir naturalmente la humedad en el momento
de su combustión, no desperdicia las propiedades de los
alimentos que se cocinan al fuego y preserva todas sus sales minerales
y sus bellos colores, dorándolos y manteniendo toda su
textura.
Cocina
eléctrica
La cocina
eléctrica es una solución sencilla y económica,
para quienes no pierden tiempo en la elaboración de platos
complicados. La placa eléctrica se utiliza habitualmente
para calentar, por lo que lo más común es que vaya
acompañando a otras soluciones (generalmente fogones de
gas).
Quitar
el mal olor de las manos
Para quitar
cualquier mal olor de las manos después de cocinar (cebolla
ajo, etc.) colocar un poco de jugo de limón en las manos
y restregarse con él unos minutos, luego enjuagar con agua
fria.
Quitar
lo salado a la comida
Cuando un
guiso te quede muy salado, añade un poco de agua fria y
pon en la cacerola dos papas medianas crudas hasta terminar la
cocción a fuego lento, es decir unos 7 minutos hasta que
vuelva a hervir.
Limpiar
la grasa
Podrás
eliminar la grasa de tu cocina más facilmente con el siguiente
producto: disuelve un puñado de sal en alcohol de quemar,
o en amoniaco y ¡¡a frotar!!
Cocinar
con microondas
Siempre hay
que dejar la comida reposar un par de minutos una vez finalizada
la cocción, pues éste es el tiempo que tus alimentos
tardan en acabarse de hacer.
El microondas
cocina los alimentos al producir calor por medio de la fricción
de las moléculas de dentro hacia fuera.
Su principal
uso es el de calentar los alimentos precocinados que se introducen
directamente en el microondas directamente desde el frigorífico
o el congelador sin pasos previos, pudiendo ser consumidos inmediatamente
al respetar por completo la cadena de frío o descongelación.
La segunda
utilización es la de cocinar. Para ello los alimentos deben
estar húmedos. Debe colocarlos sin superponerlos, de forma
simétrica y tapados.
No debe poner
a cocinar grandes cantidades, y si son trozos de buen tamaño
haga perforaciones o rajas en su superficie.
Los tiempos
de preparación son muy reducidos en todos los alimentos.
Por ejemplo, el tiempo de cocción para dos rodajas de pescado
es el de un minuto y medio.
Si quiere
preparar huevos no los meta nunca enteros porque le explotaran.
Ponga los huevos en un plato pequeño, pinchando las yemas
con un palillo para evitar que estallen y los tendrá listos
en 15 segundos.
Puede suceder
que al calentar agua del grifo ésta también explote.
No se preocupe, pues el efecto se produce por culpa de los productos
químicos que suele llevar para preservar nuestra salud.
No olvide
consultar el libro de instrucciones. Suele llevar una guía
del tiempo de cocción de todos los alimentos.
En un microondas
doméstico, abrir la portezuela significa la parada instantánea
del dispositivo que produce las microondas, el magnetrón.
Dicho esto
en aras de la seguridad de uso, es importante saber que cualquier
metal lo que hace es reflejar las microondas y, por tanto, éstas
no pueden llegar a realizar su cometido: calentar los alimentos
por vibración inducida de las moléculas de agua
que contienen.
En realidad,
el interior de un horno microondas doméstico, que es de
metal, lo que hace es ir dispersando por todo el interior del
mismo las radiaciones producidas, que ni producen efectos perjudiciales
en los alimentos ni salen al exterior del aparato.
Descongelar
la masa
Lo ideal es
hacerlo a temperatura ambiente, sácala del congelador entre
30-60 minutos antes de que vayas a utilizarla.
Para
que el café instantaneo o soluble resulte más auténtico
Un buen truco
es poner en la taza el café y el azúcar e incorporar
a la misma un poquito de agua caliente, cuando el café
y el azúcar se hayan disuelto, añades el resto de
agua. Verán como su sabor y su aspecto mejoran.
Pasta
recalentada
Para que tu
pasta no se reseque cuando la recalientes en el microondas, lo
mejor es que la humedezcas con un chorrito de leche antes de calentarla.
Descongelar
pan
La mejor manera
de hacerlo, es envolver el pan congelado en un papel de cocina
y lo colocas en una rejilla en el microondas durante un minuto
y lo dejas reposar otro minuto más.
Ahorrar
energía
Cuando tus
alimentos empiecen a hervir, baja el fuego al mínimo y
conseguirás ahorrar energía. Lo contrario no elevará
ni la temperatura de la cocción y reducirá su tiempo.
Conservación
de alimentos
Con el frigorífico
y el congelador parece que estos sistemas ya no son necesarios;
pero, sólo lo parece, porque cuando nos los sirven en un
restaurante nos damos cuenta, entonces, que su sabor sigue siendo
un placer al paladar.
Desecar
Se trata de
eliminar el agua de ciertos alimentos: frutas, frutos secos, setas,
legumbres y las diversas hiervas aromáticas. Se cuelgan
al aire libre para orearlos, en un lugar donde no les dé
el sol. Si no puede evitarlo, use un paño fino para protegerlos.
Para evitar que tomen humedad, una vez llegada la noche retiremos.
Adobar
Pondremos
el alimento crudo en adobo con objeto de ablandarlo, conservarlo
y darle sabor. Para el cerdo se usa pimentón, ajo picado,
orégano, sal, aceite y hiervas aromáticas picadas.
Se cubre el trozo de carne con este adobo y se cuelga. En el caso
del pescado simplemente añadiremos vinagre al adobo anterior,
poniendo el pescado en un recipiente y cubriéndolo con
la mezcla.
Marinar
Sirve para
muchos alimentos, además de la carne y el pescado. Consiste
en sumergirlos en vino, hortalizas y hiervas aromáticas.
Encurtir
Es poner las
hortalizas o vegetales en vinagre (pepinillos, cebollas, aceitunas,
etc.)
Escabechar
La receta
del escabeche es la siguiente: Rehogue en aceite un poco de ajo,
cebolla, laurel y tomillo, cuando lo vea dorado añada vino
blanco, vinagre y sal. Y cuando hierva se añade el alimento,
que puede ser tanto carne como pescado.
Salar
Deje durante
diez días el alimento cubierto por sal común, después
sumérjalo en agua fría durante un día más,
y cambie el agua cada seis horas.
Macerar
En una mezcla
de vino y azúcar se introducen frutas peladas.
Congelador
Los congeladores
grandes, si dispones de espacio suficiente para tenerlos, constituyen
un gran ahorro para la casa, ya que te permiten aprovechar los
productos de temporada.
Recuerda que
son más cómodos los verticales de puerta horizontal.
Reparte los
productos en las distintas baldas: pescados, carnes, verduras,
varios... y elige los contenedores de alimentos que te permitan
ahorrar espacio (los cuadrados o rectangulares son más
indicados que los redondos).
Pon una etiqueta
adhesiva en cada uno de los contenedores que vayas a guardar y
escribe en ella el contenido y la fecha. Si son piezas -filetes,
croquetas-, indica también la cantidad.
Recuerda que
hay que pegarlas antes de introducir el recipiente en el congelador,
pues, de lo contrario, se caerán.
Si tienes
en la puerta del congelador un cuadernito con las entradas y las
salidas de alimentos, te resultará mucho más fácil
llevar el control de los disponibles y abrirás menos veces
la puerta.
Ecología
de cocina
La cocina
es un buen lugar para comenzar a aplicar la conciencia ecológica
en la vida cotidiana. Sustituyendo unos hábitos y artículos
de cocina por otros que sean favorables al medio ambiente, puedes
ahorrar recursos e influir en el cambio de conciencia de la gente
que te rodea. Algunas cosas fáciles de hacer son:
No utilizar plástico adherente para guardar los productos
y usar mejor fiambreras o "tappers".
Hacer servir
filtros de café no blanqueados con lejía.
Utilizar trapos
de cocina para la limpieza y prescindir al máximo del papel
de cocina.
Utilizar fiambreras
o papel encerado para envolver bocadillos en detrimento del papel
de aluminio o plástico.
|