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Limpieza del Hogar

Consejos para la limpieza y cuidado del cuarto de baño

La higiene del cuarto de baño es particularmente importante, debido a que es el lugar de la casa (junto a la cocina) donde existe una posible fuente de gérmenes y bacterias. Debe ventilarse regularmente evitando la humedad que favorece su desarrollo.

También es el sitio de la casa donde más agua se utiliza, y, junto a la humedad que provoca, nos obliga a tener las mayores precauciones relacionadas con la electricidad, si queremos evitar accidentes de consecuencias muy graves. Además, no olvide (si se trata de una casa vieja o si hacemos reformas) que la empresa de suministro eléctrico puede llegar a cortarle la línea si ve deficiencias en la instalación.

Existen dos clases de luces para el cuarto de baño: general y directa. La general debe estar alta y alejada de posibles salpicaduras al ducharnos o usar la bañera. La segunda, normalmente en la parte superior del espejo principal, debe iluminarnos muy bien, puesto que se usará para el afeitado, la depilación o el cuidado de la piel.

Seguridad

Las prisas es un mal de nuestros días que nunca han sido buenas para nada y, particularmente, en el cuarto de baño donde existe un posible peligro debido a esa existencia conjunta de agua y electricidad.

No sólo en el cuarto de baño, siempre desconectaremos el “fusible” o “automático” general cuando emprendamos cualquier reparación o instalación eléctrica. Si se produce un incendio en un aparato eléctrico, enchufes o interruptores jamás use agua sin antes haber desconectado la corriente principal. Con los niños extreme las precauciones. No les deje jugar con los aparatos eléctricos y coloque protectores en los enchufes.

Los aparatos eléctricos (calefactores, estufas) especialmente en esta parte de la casa, deben disponer de toma de tierra que evitará desagradables descargas. No toque con las manos o los pies mojados ningún aparato eléctrico. No vaya descalzo, use siempre zapatillas con suela aislante.

El uso del secador eléctrico debe hacerse fuera del baño. Es el aparato que mayor accidentes produce, debido a que lo solemos usar con una sola mano (mientras nos peinamos o nos pintamos las uñas de los pies) y es muy fácil que caiga al lavabo o a la bañera.

Limpieza de bañadera, ducha, pileta, inodoro, bidet

El esmalte blanco se amarillea con el paso de los años. Puede recobrar su color original si mezcla sal con trementina y lo aplica suavemente con una esponja. Tras unos minutos lávelo con agua caliente y jabón, aclarándolo después con agua fría en abundancia.

El acero inoxidable de los pomos pude limpiarse con bicarbonato de sosa aplicado con una bayeta también húmeda. Tras aclararlos se saca brillo con un trapo suave.

Las pastillas de jabón suelen dejar rastros en las jaboneras. Son fáciles de quitar remojándolos con agua caliente abundante mientras se frota con una bayeta. No limpie la bañera ni la ducha con agentes abrasivos ni con lejía; tampoco con los productos propios del inodoro, pues se estropean. Limpiarlas frecuentemente con detergentes suaves evita la formación de suciedad que más tarde le obligarían a usar limpiadores muy fuertes.

La “cebolla” de la ducha suele atascarse por culpa de la cal. Límpiela con una aguja pinchando en loa agujeros. Igualmente, dejándola sumergida en una mezcla de agua caliente y vinagre o frotándola con limón, la cal desaparecerá.

El agua con detergente desinfectante suele ser suficiente para mantener limpio el inodoro. Recuerde no mezclar dos productos diferentes, pues la mezcla puede resultar peligrosa. Si utiliza amoniaco hágalo siempre mezclado con agua y tenga el cuarto de baño ventilado. El vinagre es menos potente pero más ecológico. Si desea usarlo eche una botella en el inodoro rociando las paredes y tras una hora, aproximadamente, aclárelo con agua. Tal vez deba repetir la operación dos veces.

Si desea usar pastillas que desinfectan y dan color al agua, utilice las que se colocan en el borde de la taza, pues las que se dejan caer en el agua de la cisterna pueden estropear el regulador.

Espejos

Comience por el marco del espejo, así cuando termine con el cristal se evitará tener que repasarlo por culpa de las salpicaduras.

Si desea usar un producto ecológico es recomendable una solución de agua con un poco de vinagre.

Use una bayeta que no desprenda pelusilla, papel absorbente o hojas de periódicos (pese a los adelantos de hoy siguen siendo muy efectivas).

En un litro de agua añada una tacita de café llena de alcohol de quemar y otra de amoniaco. Use un envase con difusor para esparcir la mezcla sobre el cristal y frote con suavidad.

Es conveniente, de tarde en tarde, limpiar la parte posterior del espejo. El polvo acumulado puede endurecerse a causa de la humedad. Bastará pasar un trapo con agua y jabón.

Limpieza de accesorios

Los accesorios del cuarto de baño son los toalleros, las papeleras, la jabonera, el porta papel higiénico, la escobilla del inodoro etc.

Su limpieza dependerá del material usado para su fabricación.

Si son de plástico bastará usar agua y lavavajillas.

La madera se limpiará con agua y unas gotas de lejía. Como siempre que usemos lejía debemos aclarar con abundante agua.

El acero inoxidable se lava con agua y jabón. Lo secaremos muy bien para evitar las manchas de la cal.

No debemos usar papeleras de metal en el cuarto de baño. Vacíela a diario y como el cubo de la basura use bolsas de plástico. Si tiene un bebé utilice una especial para los pañales. Si quiere limpiarlo en profundidad llénelo con agua y lejía. Tras un buen rato frótelo con energía, enjuáguelo con agua abundante, colóquelo boca a bajo para que caiga toda el agua y séquelo con un paño.

La escobilla del inodoro debe ser aclarada con agua cada vez que la utilice. Ponga en la base del porta escobillas una mezcla de gel y lejía y cámbielo diariamente para impedir su maceración.

Limpieza de baldosas y azulejos

Incluso cuando están limpios, las baldosas y los azulejos suelen mostrar restos de salpicaduras, para eliminarlos use una producto de limpieza con amoniaco o una mezcla en igual proporción de agua caliente y vinagre.

También da muy buenos resultados frotar con un trozo de limón, que después de dejarlo actuar un rato aclararemos con agua, secaremos y frotaremos para que aparezca el brillo.

Las juntas de la bañera y el lavabo suelen ennegrecerse por culpa del moho, pareciendo que están sucias. Limpie frecuentemente con una mezcla mitad y mitad de agua caliente con lejía. De modo concreto se pueden limpiar con un cepillo de dientes viejo usando agua y vinagre.

Limpieza de cristales engrasados

No bastará para limpiarlos con un simple producto comercial. Prepare una solución hecha con una cucharita de salfumán en un cubo de agua. Póngase guantes de caucho. Proteja las maderas y los mármoles que haya en torno. Aleje a los niños y airee la habitación. Lave los cristales con una esponja empapada en la solución, aclare y seque. Pase enseguida un paño impregnado con un producto limpiacristales para darle brillo.

Si hay manchas de cemento sobre el cristal, quite lo más grueso con una espátula de pintor o una hoja de afeitar y disuelva el resto con una solución de aguarrás.

Saque los restos de masilla con un paño empapado en alcohol.

Para las marcas de pintura: esencia de trementina.

Para las manchas de yeso: vinagre blanco caliente.

 


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