Cuidado de Muebles
Laca
en un mueble
Si desea obtener
un buen lacado trabaje, en la medida de lo posible, lejos del
polvo y de las corrientes de aire, en una habitación que
no sea demasiado cálida.
Comience por
lijar toda la madera con un papel de lija fino. Pase enseguida
una pintura de fondo o imprimación. Deje secar. Con una
espátula de masilla ancha, trace con el enlucido graso
toda la superficie de la mesa, tratando de no espesar demasiado
la superficie. Lije con cuidado.
Pase una segunda
capa de enlucido, deje secar bien, vuelva a lijar con un papel
de lija muy fino.
Desempolve.
Pase una capa de laca diluida con aguarrás, al 15 %, utilizando
un pincel ancho y plano y cubriendo bien. Pinte la última
capa dirigiendo el pincel hacia usted. Pase una segunda capa de
laca después de haber dejado secar bien la primera. Deje
secar lo suficiente como para que se endurezca bien.
Reparación
de cajones
No es muy
difícil hacerlo, y el hecho de que un cajón se enganche
al tirar de él puede ser debido a que la cola de una de
las esquinas se haya despegado.
Si éste
fuese el caso, lo que procede hacer es quitar el fondo del cajón
y tirar con suavidad de la esquina medio despegada hasta que quede
libre por completo. Se limpia entonces con cuidado el pegamento
viejo con una lima. Puede ocurrir que no se desprenda fácilmente
y entonces lo mejor será humedecerlo con agua caliente.
Una vez eliminados
los restos de cola antigua, se aplica a las superficies de ajuste
cola de carpintero y se vuelve a montar el cajón. Si durante
este proceso se aflojasen las otras esquinas, deberían
pegarse de nuevo siguiendo idéntico procedimiento.
Otro de los
problemas que se plantean en cajones que no corren bien es que
haya caído un líquido sobre ellos y que al secarse
haya hecho encoger el fondo, saliéndose de la ranura delantera.
Para repararlo
deberá desmontar el fondo, ajustándolo de nuevo
a la ranura, colocando, si es necesario, los tornillos en otra
posición.
En los muebles
de construcción antigua algunos cajones son algo rudimentarios,
consistiendo sólo en una caja abierta por arriba que se
introduce en otra, abierta por delante, empujando.
Normalmente,
estos cajones se deslizan sobre unos listones situados a ambos
lados del cajón receptor, pero con los años y el
uso, estos listones pueden haberse roto, por lo que hay que suplantar
los rotos por unas nuevas guías hechas con madera cortada
a la medida, bien pulimentada, y pegándolas y clavándolas
al cajón receptor.
Para que el
cajón se deslice con suavidad pueden recubrirse las guías
con cera de vela.
Puertas
del Armario
En el caso
de que una puerta se abra sola, la causa generalmente es muy sencilla
y no afecta al mueble. Para comprobar si el mueble está
inclinado hacia delante, pude utilizarse un nivel de burbuja o
un hilo con plomada para controlar su posición. Si es necesario
se calza el mueble con lo que el defecto queda subsanado.
Por otra parte,
hay que tener en cuenta que las puertas de los armarios se abren
y se cierran muchas veces al día y a la larga las bisagras
hacen ruido o se desprenden y las puertas ya no cierran correctamente.
Todo esto se puede arreglar fácilmente y no hay necesidad
de llamar a alguien del oficio porque, o bien no tiene tiempo
para estas «pequeñeces» o, en caso contrario,
solamente el cargo del desplazamiento es lo suficientemente alto
para asustar a cualquiera. ¿Por qué no hacerlo uno
mismo?
Veamos qué
hacer, pues, en los casos que pueden plantearse comúnmente.
En la puerta
de este armario falla una bisagra, y es que los tornillos no han
podido aguantar una carga siempre constante. Para repararlo hay
que agrandar un poco los agujeros de los tornillos, limpiarlos,
encolarlos y rellenarlos con taquitos de madera, aunque sin profundizarlos
del todo. Se corta luego el sobrante del taquito a ras de madera
y ya se puede volver a atornillar la bisagra. Seguro que ahora
la puerta cierra bien.
Si la esquina
inferior de una puerta roza en el marco, es probable que con el
tiempo se haya producido un abombamiento. Hay que quitar las bisagras,
separar la puerta y rebajar la esquina con un cepillo de carpintero.
Si es la esquina superior la que roza, entonces deberá
cambiar las bisagras, puesto que las clavijas se habrán
aflojado, con lo que la puerta no ajusta bien.
En los armarios
de dos puertas dobles, éstas se atascan a menudo. Entonces
lo que procede es calzarlo mediante cuñas, que las puede
hacer usted mismo teniendo cuidado de no dañar el armario
o la moqueta del suelo al cincelar la madera que sobresale.
Colocar
estantes
En primer
lugar, nos proveeremos de una tabla de madera bien lisa, que podemos
encargar en un taller de carpintería, cuyas medidas pueden
ser 1 metro por 25 centímetros, y después de pulirla
y alisarla con un cepillo, puede pintarse al esmalte, de un color
blanco o hueso, fácil de lavar.
Una vez preparada
la madera y bien seca nos queda la tarea de fijarla a la pared.
La solución más práctica es usar soportes
de sujeción, que pueden encontrarse en ferreterías,
bien de acero o de palastro, con modelos simples o reforzados,
dependiendo su elección del peso que deba soportar el estante.
Estos brazos de sujeción tienen unos pequeños agujeros
que permiten el paso de los tornillos para sujetarlos a la pared.
Una vez determinada
la altura a la que se quiere situar el estante, se traza con un
lápiz una referencia y para que esta línea de referencia
sea perfectamente horizontal se puede comprobar con un nivel de
burbuja, de modo que la burbuja se estabilice en el centro de
las marcas de referencia.
Se fijan a
continuación los soportes en la estantería a una
distancia equidistante de los extremos, practicando primero unos
pequeños agujeros en la madera con ayuda de una barrena,
a través de los agujeros de los soportes, atornillando
luego éstos a la madera. Los segundos brazos de los soportes
han de quedar al ras de la parte de la madera que quedará
tocando a la pared.
Para preparar
la fijación de los soportes sobre la pared se dispone el
estante a lo largo de la línea de referencia y manteniéndolo
inmóvil, tal vez con la ayuda de otra persona, se marca
la situación de los soportes en la pared con un punzón.
Se perfora
entonces el alojamiento de los tacos con una broca de mango del
diámetro correspondiente, profundizando los agujeros un
poco más que la longitud de los tacos, que se encajan seguidamente
en los agujeros golpeándolos con un martillo.
Se sitúa
a continuación el estante en su sitio y se encajan los
tornillos en los tacos, atornillando a fondo para que el estante
quede bien fijado en la pared.
Recupera
el brillo de tus muebles barnizados
Para ello,
frota tus muebles con un trapo de algodón humedecido en
gasolina y aguarrás (o alcohol de quemar) a partes iguales.
Muebles
blancos
Si tus muebles
son de color blanco, limpialos con agua y un chorrito de amoníaco,
y luego los aclarás.
Para
que la carcoma no vuelva a tus muebles
Aplica de
vez en cuando en las zonas afectadas un poco de alcohol fénico.
Aprovechar
al máximo los armarios
Si te quedan
huecos vacios en los estantes de tus armarios, puedes aprovecharlos
colocando unas cestas de rejilla metálicas. Son muy sencillas
de colocar, pues se sujetan con unas horquillas o grapas.
Restaurar
sillas
Restaurar
una vieja silla de esparto o cuerdas es fácil. Lava bien
con agua y jabón, e incluso lejía, las cuerdas (asiento).
Limpia la madera, lijala y pintala de algún color vistoso.
Éste puede ser el complemento perfecto para cualquier parte
de la casa.
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